Se trata de composiciones de gran austeridad formal en las que la preocupación por lo puramente sintáctico -la relación entre sí de los elementos básicos de la pintura y su materialidad-, se resuelve a favor del protagonismo absoluto del color. En ellas se ha reducido casi al máximo el número de elementos que intervienen en las composiciones; campos de color que se yuxtaponen formando bandas que buscan la creación de contrastes o armonías cromáticas, a veces subrayadas por franjas que las enmarcan para potenciar ese efecto.
Junto al color, un segundo elemento actúa de forma determinante, se trata de las texturas visuales de algunas de las superficies cromáticas, texturas formadas por entramados de grafismos, pinceladas o formas orgánicas que contrastan con las superficies de color totalmente plano. En ocasiones se superponen líneas gestuales o caligrafías con el objetivo de romper la rigidez geométrica de las composiciones, son elementos que ejercen una función de ruptura frente a la naturaleza plana de las superficies de color y, al mismo tiempo, sirven de vínculo entre sus distintas partes.
2002 – mixta sobre papel – 100x70cm
2002 – mixta sobre papel – 100x70cm
mixta sobre papel – 2002 – 100x70cm
mixta sobre papel – 2002 – 100x70cm
mixta sobre papel – 2000 – 100x70cm
mixta sobre papel – 2000 – 100x70cm
Mixta sobre papel – 2000 – 100x70cm
Mixta sobre papel – 2002 – 100x70cm
mixta sobre papel – 1999 – 90x70cm